Nuestra Escuela está de fiesta, las Hermanas Concepcionistas Argentinas celebran un aniversario más de vida, de estar al servicio de los más necesitados.
Hoy recordamos a aquellas primeras siete Hermanas humildes y animosas, que un 12 de noviembre de 1877 se congregaron para vivir en comunidad. Desde aquel momento, abrazadas a su gran apostolado social, se llamaron Hijas de María Inmaculada; más conocidas por el de Concepcionistas Argentinas.
Día a día se entregan de lleno con el más sincero entusiasmo a las obras de misericordia, especialmente la educación cristiana.
Damos gracias a Dios por tanta vida entregada.


Te contamos acá un poco de la historia de nuestra querida Congregación.
“Era el Bajo de Galán un lugar apartado de la ciudad, pobre y poblado. Centenares de chicos correteaban por allí, se deslizaban por los senderos de las barrancas, persiguiendo los loros que anidaban en sus huecos, recogían leña y llevaban las cabras a sus corrales. Una capilla pública, en ese lugar era una necesidad sentida, y si una Congregación de hermanas, humildes y animosas, se hacían cargo de la misma, a la vez que impartía alguna educación a la infancia, se haría una obra nueva.” (F. Compagny).
Tuvieron la iniciativa y prestaron alguna cooperación la Señora Matilde Torres de Vásquez y su Señor esposo Dr. Rafael j Vásquez. Su casa estaba situada en Rivadavia al 268 cerca de la iglesia de la Merced; poseían una finca en el Bajo de Galán. Un criado de la familia llamado Cipriano decía haber visto en las lomas vecinas a la Señora que tenía Doña Matilde en su oratorio: la Inmaculada. Ella pensó que tal vez la Virgen quería la construcción de una Iglesia en donde se le diera culto. Se reúnen Matilde Torres con Tránsito Cabañillas y comparten el proyecto de realizar en común una fundación religiosa, que debería dar gloria a Dios y a la Virgen.
El 30 de julio de 1877 la Sra. Matilde Torres presenta las primeras siete candidatas al P. Clara, el cual aceptó darles pláticas espirituales para empezar a discernir y formarlas. Algunos días irían a su casa; los domingos se reunirían en la casa de la Sra. Matilde. La formación duraría hasta el mes de noviembre de 1877. El contenido sería discernimiento, instrucción y formación del proyecto religioso. Preguntándoles -¿Serían las siete vírgenes prudentes o las necias? ¿Serían perseverantes en medio de comodidades y ventajas o también si les tocara padecer persecuciones o privaciones? A lo que todas respondieron que “con tal de estar juntas, vivirían aunque sea debajo de un árbol”. El P. Clara, comprendiendo su entusiasmo inicial, las invito a una actitud prudente; a tener presente lo que dice el Evangelio: “El que pone la mano en el arado y vuelve atrás, no sirve para el Reino de Dios”. El Dr. Clara de acuerdo con todas ellas, creyó llegado el momento de que cada una hiciera el sacrificio de dejar definitivamente su hogar y se reunieran en comunidad.
El 12 de noviembre de 1877 comenzaron su experiencia. Se dieron un emocionado abrazo y acompañadas por Matilde Torres se recogieron a rezar el rosario, haciendo un rato de oración y cantaron el Te Deum en acción de gracias. Cuando las visitaba el Padre Clara, sus palabras al saludarlas siempre eran Pax-vobis. En este tiempo es cuando las Hermanas Concepcionistas comenzaron a llamarlo Nuestro Padre Fundador.